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Que nada, ni nadie consigan perturbar tu alma.

7/6/2009

Te creo – no te creo

 

TE CREO - NO TE CREO

 

La confianza mutua es la sublimación del entendimiento. Cuando se produce, se duplican los cerebros para pensar, las manos para actuar, los pies para caminar, las almas para sentir. Se trenzan percepciones, atan sensaciones y funden conciencias. Se cobija paz y se multiplica fe.

La confianza tiene la estructura de la cebolla: está hecha de capas, y como todo lo que suma siempre es unión de sumandos. El cumplimiento de lo pactado, el reconocimiento espontáneo del error, la entereza frente a la incerteza, la ética por encima de toda estética, el incuestionable valor de la palabra dada frente a la ventolera incierta de la duda sin futuro.

Dar y esperar confianza es don máximo de esos que antes eran reconocidos como "buena gente" y que hoy quedaron desnominados, porque la prisa por supervivir recortó los adjetivos solventes y extendió los maliciosos.

En su reverso se encuentra la resbaladiza incerteza, hecha de capas de mentiras, incongruencias, desidias, promesas compulsivas e incluso absurdas ingenuidades. Convivir sin confianza es navegar sin velas, porque nunca acabas de conocer la dirección exacta del viento ajeno.

Confianza y engaño son la cara y la cruz de las monedas de quienes entran o pretenden meterse en nuestros bolsillos. Cuando hay confianza siempre te enriqueces. Cuando hay engaño, al final siempre acabas pagando.

Hay que volverse numismático de la moneda ajena.

5/15/2009

Al final, tú contigo

Al final, tú contigo…

Iba tan acelerada por conocer a otros que se le olvidó conocerse a sí misma. Estaba tan seguro de que su triunfo consistía en agradar a los demás que se le olvidó agradarse a sí mismo. A ambos les pasó lo único que siempre cumple y siempre pasa: el tiempo.

Muchos vacíos de vida se producen por error de entrega de vida. Nos regalamos sin construirnos ni valorarnos. Buscamos amores ajenos y olvidamos el amor propio.

Aquellas reinas de noches de sofá y cama, aquellos vampiros chupadores de espejismos de luna menguante, todos sin excepción se fueron desvaneciendo entre rutinas de calendarios sin historia hasta que un día, de repente los envolvió el gran nubarrón del alma, que es ese momento en que mirándote al espejo no te ves. Se desaparecieron de sí mismos porque su yo, a cambio de nada se lo habían dado a otros.

De vez en cuando hay que sustituir paisaje por espejo y mirarse en silencio para reconocerse, que es ese profundo volver a conocerse. Aprender a hablar con uno mismo, reflejarse en el propio cerebro, abrirse en poro y piel, penetrarse en dulce y hiel. Saber verse, husmearse, criticarse y quererse. Hablarse…hacerse preguntas y preguntarse… parirse respuestas y responderse.

No te equivoques: a no ser que ya te hayas definitivamente vendido en la gran feria de los abalorios humanos, nunca estarás sólo. Al final, siempre quedarás tú para encontrarte contigo.

5/8/2009

Érase una vez....

 
Érase una vez una prostituta llamada María.
 
Un momento. <Érase una vez> es la mejor manera de comenzar una historia para niños, mientras que <prostituta> es una palabra propia del mundo de los adultos.¿Como puedo escribir un libro con esta aparente contradicción inicial? Pero en fin, como en cada momento de nuestras vidas tenemos un pie en el cuento de hadas y otro en el abismo, vamos a mantener este comienzo:
 
Érase una vez una prostituta llamada María que como todas las prostitutas había nacido virgen e inocente...
 
(Inicio de 11 Minutos, de Paulo Coelho)
 
                                                                               
 
 
5/4/2009

Pensamientos

He de partir. Tengo un poco de miedo. Pero sólo me queda seguir adelante. Los motivos que me impulsan no sé bien de donde vienen, puede que desde la raíz de mi ser. Cuando uno se aleja de sus orígenes vuelve a sus raíces, se encuentra consigo mismo, uno no sabe quién es hasta que no se va. Arrastraré mi maleta por el asfalto mojado, alguien derramará una lágrima, pero yo podré respirar más tranquilo que nunca.

Necesito respirar, siento mi pecho oprimido, siempre he estado acompañado por una espiral circular que termina en sí misma, como un ratón en un laberinto sin salida, como si fuera parte de un experimento, pero he encontrado una salida, para desde la distancia ver en perspectiva... ahora me espera algo distinto, al menos siento eso... luego será lo que tenga que ser, y sabré si quiero volver, o si lo hago, al menos algo más sabré.

Uno sólo aprende a levantarse cuando se cae, yo creo que me caeré muchas veces, me dolerá, pero no me quedará otro remedio que salir adelante, los transeúntes no pararán para socorrerme y como mucho me pisotearán. Necesito sentir el dolor de la vida, que me atraviese el tiempo y saborear el placer de la risa. Más auroras y ocasos, más música, más aventuras, más derrotas y victorias, más de mí mismo...

Paulo tiene razón, “cuando no se puede retroceder, sólo debe preocuparnos la mejor manera de seguir hacia delante”. Eso haré, caeré, me levantaré, y seguiré firmemente hacia mí, a fin de cuentas yo camino, necesito caminar, hacia fuera y hacia mí...

El dolor me hace sentir, los placeres también, ¿Qué dolores y placeres encontraré en esta partida...? ¿Qué clase de partida estoy empezando, ajedrez, cartas...? ¿ganaré o perderé esta vez?

 

4/24/2009

Mayonesa y café

 

MAYONESA Y CAFÉ

Cuando las cosas en la vida parecen demasiado, Cuando 24 horas al día no son suficientes...
Recuerda el frasco de mayonesa y el café.

Un profesor delante de su clase de filosofía sin decir palabra cogió un
frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de
golf. 
Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes 
estuvieron de acuerdo en decir que sí. 

Así que el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro
del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre
las pelotas de golf.
El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba
lleno, ellos volvieron a decir que sí.
Entonces, el profesor cogió
una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la
arena lleno todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó
nuevamente si el frasco estaba lleno. En ésta ocasión los estudiantes
respondieron con un 'sí' unánime.
El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y
efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los
estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el
profesor dijo:
'QUIERO QUE PENSEIS QUE ESTE FRASCO REPRESENTA
LA VIDA'.
Las pelotas de golf son las cosas importantes,
Como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona.
Son cosas, que aún si todo lo demás lo
perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.
Las canicas son las otras cosas
que importan, como le trabajo, al casa, el coche, etc…
La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.
'Si ponemos la arena 1º  en el frasco,
no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.
Lo mismo ocurre con la vida'.
Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca
tendremos lugar para las cosas realmente importantes.
Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.
Juega con tus hijos,
tómate tiempo para ir al médico, 
ves con tu pareja a cenar,
practica tu deporte o afición favorita.
Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua.
Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.
Establece tus prioridades, el resto es solo arena..
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba el café.
El profesor sonrió y dijo:

'Que bien  que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no
importa cuan ocupada tu vida pueda parecer,siempre hay lugar para un
par de tazas de café con un amigo.'

P.D. Siempre habrá una taza de café para ti esperando en mi escritorio.. 

3/11/2009

Los tiempos perdidos

   Los tiempos perdidos

Vivimos avanzando por el tiempo, esta línea continua de la que ignoramos su origen y, como infinita que es, no podemos imaginar el final. El motor es nuestro cerebro, la carrocería es nuestra salud, el contador de kilómetros es nuestra edad. La ruta, unos la organizan como quieren; otros, como pueden o les dejan,

Algunos deciden hacer su camino con un lento utilitario de mínimo consumo. Se alejan de las autopistas porque no tienen prisas ni están dispuestos a pagar peajes. Prefieren los caminos que se envuelven de paisajes donde el pájaro derrota la estela del jet y el silencio ahoga el decibelio.

Otros desean más rapidez, se suben a una moto, invitan a alguien y acaban haciendo el amor y con un sidecar lleno de hijos.

Pasamos muchas horas subidos al autocar de una empresa, viajando con un montón de desconocidos entre los que alguno, con suerte, acaba siendo un auténtico amigo.

Subimos a una interminable caravana de autobuses llamada país y demasiadas veces nos encontramos en medio de inmenso atasco organizado por sus conductores políticos.

En el viaje del vivir, no todos los que van, llegan. Unos cogen caminos equivocados, estudios sin arranque, amores sin destino, son los tiempos perdidos que jamás volverán.

Saber hacia dónde se va y cuando nos equivocamos corregir a tiempo, es la única forma de llegar. Por eso siempre hay que estar atentos al camino, porque siempre estamos yendo…

 

2/25/2009

Hay que vivirse

  Hay que vivirse

 

Morir es seguro, vivir es incierto. Precisamente por eso, porque después de morir ya no podremos hacer nada por nosotros mismos, es ahora cuando tenemos que vivir, esa gloriosa palabra de cinco letras y dos uves de victoria que resume la plenitud, cuando podemos convertir lo incierto deseado en cierto transpirado.

Cuando somos capaces de despertar sueños, multiplicar risas, abrazar sentimientos y bailar con nuestras neuronas. Cuando tomamos solvente conciencia de que bajo ningún concepto vinimos al mundo a sufrir, sino a resolver desde la eficacia, a ayudar desde el pragmatismo, a entender a otros desde la fuerza que da el creer en nosotros mismos.

Vivir plenamente es saber tejer los fríos hilos de la razón para después envolvernos en la calidez del sentimiento y la ilusión.

Es introducir tu masa de amor en un horno ajeno sabiendo que te devolverá un pan tierno y comestible, es saber que el paso de los años estrechará lianas y no creará óxidos, es mirarse en otro y encontrarse en él y él en ti, es  potenciar y potenciarse, amar y amarse. Es convivir no conmorir.

Nuestra esquela será el último certificado de nuestra fragilidad, la post-data de nuestra biografía y el prólogo de nuestra eternidad, ese inmedible misterio que jamás morirá.

Por eso, cada día tenemos que procurar hartarnos de vivir: Para dejar a la muerte bien jodida!!!

  Ángela Becerra

 

1/9/2009

La esencia

La esencia 

Somos estrellas ambulantes

en camino hacia la eternidad,

enamorados de la lucidez

seducidos por la plenitud.

Somos estrellas fugaces reconstruyendo nuestra eternidad.

 

12/21/2008

Ahora

Ahora

Ahora es cuando de la nada me lleno

de conscientes sueños poco importantes

pero que alegran mis fantasías.

 

Ahora es cuando descubro

la nostalgia que me provoca no estar cerca tuyo,

no tenerte a mi lado.

Ahora es cuando escucho de nuevo el silencio

para re-encontrarme con esa tranquila espera

que no se detiene y alumbra mi alma.

 

con palabras

para acercarme a todo tu adentro

robando emociones.

Ahora es cuando intento dar una caricia

miradas que hablan, sonrisas, suspiros…

 

Ahora es cuando mi propia energía

fluye hacia tu ser y ganas sensibilidad por unos instantes.

Eso eres tu, esa es tu esencia.

 

12/16/2008

Me gusta…

  Me gusta...

 

Pintar sin conocimiento,

escribir sin estudios, soñar bien despierta…

La música, la luz que proviene de las velas,

mirarme en el espejo; un perfume,

el perímetro de una mariposa,

el sol, la luna;

dejarme llevar, sentir el viento,

escuchar el mar,

dibujar una sonrisa,

robarte un beso, acariciar con la mirada…

 

Leer para aprender…

provocar un suspiro,

una cara bonita,

un cuerpo desnudo…

la timidez de la sorpresa,

la disciplina que dignifica…

El color del arco-iris,

el verde de la naturaleza,

la melancolía de un recuerdo,

los dias de lluvia,

la inocencia de los niños…

 

Hallar figuras en las nubes

un silencio ruidoso,

despertar descansada…

Los sombreros,

hacerme la loca conscientemente

el horizonte que separa el mar del cielo,

jugar a algo imposible.

Me gustas tu...

 

 

 

 

 

 

 

 

9/26/2008

Alma...

                                                                                 Alma...

 

                                 Soy un alma desnuda en estos versos

              alma desnuda que angustiada y sola va dejando sus pétalos dispersos

                       alma que puede ser una amapola, un lirio o una violeta

                                     Un peñasco una selva y una ola

                                  alma que como el viento vaga inquieta

                                  que ruge cuando está sobre los mares

                                   y duerme dulcemente en una grieta

                                      alma que fuera fácil dominarla 

                                    con un solo corazón que se partiera

                                     para en su cálida sangre regarla

                                        Tan solo soy eso, un alma....

 

                                                             bellos_ojos[1]

 

9/23/2008

Los sueños, sueños son....

 

                                                             Los sueños, sueños son....

 

Tan solo una palabra, una sola palabra habría echo que ella se fuera corriendo en su búsqueda, pero...como ser tan egoísta como para pedirle a él que la pronunciara? Aún a consecuencia de pasarlo mal, ella no se veía capaz de pedírselo, pero...lo deseaba tanto..su corazón se lo pedía a gritos, su alma lloraba, su cabeza no le daba ni un respiro. Todo su ser le suplicaba que se lo pidiera.

El, el hombre de su vida, su amor, perdido entre dos aguas, sin saber hacia que lado nadar..

-Que hago? me quedo en tierra? Aquí estoy a salvo. Pero....me atrae tanto, es tan bonito ese pequeño islote perdido entre la nada..pero me costaría tanto llegar hasta allí, justamente está en el lado opuesto, y sería nadar a contracorriente.

-Realmente quiero ir?? no se...pero me gusta tanto...me encantaría perderme en él.

Y ella....sin saber que hacer...-Se lo pido?? puedo decírselo, él me quiere!!! Y yo a él! porque no?? Y 2 segundos más tarde, su corazón responde: -Sabes que no se lo puedes pedir...no te lo perdonarías nunca, no os lo perdonaríais nunca...así no...

Entre el aire frío que sacude su cara,esa sensación de cálida humedad y una lágrima resbala por sus mejillas... -Es cierto.... no puedo pedírselo, yo no soy así, no puedo hacerlo.

Porque?? porque la vida nos trae a las personas que llegan a convertirse en algo tan importante en nuestras vidas y por que de golpe se las lleva? Sin darnos una sola oportunidad, sin dejarnos sentir el calor de un abrazo, el ardor que nos produce un beso...porque?? tan solo el tiempo y el destino lo saben, mientras tan solo somos 2 títeres, interpretando su papel en esa obra de teatro que es la vida, esperando algún día, en algún momento...encontrarse de nuevo.

  

                                           5g5Oc2T4zAwv[1]

 

 

 

 

                                                                                  

 

8/7/2008

La Tormenta

                                                  La tormenta

 

Y se quedó allí, sentada, mirando hacia la ventana, mirando ese precioso paisaje de luces de colores que dibujaban esos relámpagos, escuchando el grito de los truenos, sintiendo el olor a tierra mojada por la lluvia, que incesante, no dejaba de caer.  Pasaron horas, pero a ella le parecieron segundos, esa paz... ese olor... evocaba en su mente recuerdos de otros tiempos, veranos ya lejanos, nombres ya olvidados, caras desdibujadas, pero sensaciones aún presentes. Esa tormenta la sumía en un mar de recuerdos, de sentimientos, todos ellos ya pasados aun que no por ello dejaron de ser importantes.

Y sintió, y pensó y recordó extrañando esos veranos tan diferentes, tan llenos, tan intensos,  tan largos y tan cortos a la par, esas personas... algunas tan recordadas, tan importantes, tan queridas, esos olores que provocaban instantáneamente imágenes preciosas y clarísimas de situaciones, algunas buenas, otras no tanto. Y lloró, pero mientras sonreía, sintiéndose feliz de tener esos recuerdos, porque ... que es una vida sino un conjunto de momentos que ya han pasado, los que vives hoy y los que te esperan mañana?

 

                tormenta2[1]

7/26/2008

El Efecto 99

                                            El efecto 99

 

Hubo una vez un rey que continuamente, estaba en busca de la felicidad ya que aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacío y nunca estaba satisfecho con lo que poseía.

Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.Motivado por lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto: ¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre sea más feliz que yo, el gran rey?
El sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99.
¿Y qué significa eso? pregunto el rey. Para que lo puedas comprender necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. Ya que lo hayas conseguido ven y podré explicarte.El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche.
Cuando el sirviente entro a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey.
Cuando el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar.El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.
Cuando abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100.
Al terminar el segundo recuento el sirviente se desesperó y comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda ?perdida? por lo que comenzó a angustiarse.
Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tu, han dejado de valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que "creen" les hacen falta. En ello radica la infelicidad del ser humano.

                                     escribiendo_magia[1]

7/25/2008

LA RANA DEL POZO

                                                               La rana del pozo

 

En un pozo profundo, vivía una  colonia de ranas. Llevaban su vida, tenían sus costumbres, encontraban su alimento y croaban a su gusto haciendo resonar las paredes del pozo en toda su profundidad. Protegidas por su mismo aislamiento, vivían en paz y sólo tenían que guardarse del pozal que, de vez en cuando alguien echaba desde arriba para sacar agua del pozo.

Daban la alarma en cuanto oían el ruido de la polea, se sumergían bajo el agua o se apretaban contra la pared y allí, esperaban, conteniendo la respiración, hasta que el pozal lleno de agua era izado otra vez y pasaba el peligro. Fue a una rana joven a quien se le ocurrió pensar que el pozal podía ser una oportunidad en vez de un peligro. Allá arriba se veía algo así como una claraboya abierta, que cambiada de aspecto según fuera de día o de noche, y en la que aparecían sombras y luces y formas y colores que hacían presentir que allí había algo nuevo digno de conocerse, Y sobretodo estaba el rostro con trenzas de aquella figura bella y fugaz que aparecía por un momento sobre el brocal del pozo al arrojar el cubo y recobrarlo todos los días en su cita sagrada y temida.

Había que concer todo aquello. La rana joven habló y todas las demás se le echaron encima:" Eso nunca se ha echo!! Sería la destrucción de nuestra raza, el cielo nos castigará! Te perderás para siempre. Nosotras hemos sido echas para estar aquí y aquí es donde nos va bien y podemos ser felices. Fuera del pozo no hay más que destrucción absoluta. Que nadie se atreva a violar las sabias leyes de nuestros antepasados. ¿Es que una rana jovenzuela de hoy puede saber más que ellos?". La rana jovenzuela, esperó pacientemente la próxima bajada del pozal. Se colocó estratégicamente, dio un salto en el momento en el que el pozal comenzaba a ser izado y subió en él, ante el asombro y el horror de la comunidad batracia. El consejo de ancianos excomulgó a la rana prófuga y prohibió que se hablara de ella. Había que salvaguardar la seguridad del pozo. Pasaron los meses sin que nadie hablara de ella y sin que nadie se olvidara de ella, cuando un buen día, se oyó un croar familiar sobre el brocal del pozo, se agruparon abajo las curiosas y vieron recortada contra el cielo la silueta conocida de la rana aventurera. A su lado apareció la silueta de otra rana y a su alrededor, se agruparon siete pequeños renacuajos. Todas miraban sin atreverse a decir nada cuando la rana habló: "Aquí arriba se está maravillosamente bien, hay agua que se mueve, no como allá abajo y unas fibras verdes y suaves que salen del suelo y entre las que da gusto moverse, y donde hay muchos bichos pequeños muy sabrodsos y variados y cada día se puede comer algo diferente. Tambien hay muchas ranas de muchos tipos distintos y son muy buenas. Yo me he casado con ésta que veis aquí a mi lado y tenemos 7 hijos y somos muy felices. Aquí arriba hay sitio para todas, porque esto es muy grande y nunca se acaba de ver lo que hay allá lejos.

De abajo, las fuerzas del orden le advirtieron a la rana que si bajaba sería ejecutada por alta traición; ella dijo que no pensaba bajar y que les deseaba a todas que lo pasaran bien y se marchó con su compañera y sus 7 hijitos.

Abajo en el pozo hubo mucho revuelo y hubo algunas ranas que quisieron acometer la propuesta, pero las autoridades las acallaron enseguida y la vida volvió a la normalidad de siempre en el fondo del pozo. Al día siguiente por la mañana, la niña de las trenzas se quedó asombrada cuando, al sacar el cubo con agua del pozo, vio que estaba lleno de ranas. En sánscrito hay una palabra compuesta para designar a una persona estrecha de miras que se conforma con oir lo que siempre ha oído y hacer lo que siempre se ha echo, lo que hace todo el mundo y lo que, según parece, han de hacer todos los que quieran seguir una vida tranquila y segura. La palabra es kup-manduk (rana de pozo) y ha pasado del sánscrito a las lenguas indias modernas en las que se usa con el mismo sentido.

A nadie le gusta que se la digan, aun así, el mundo está lleno de pozos y los pozos llenos de ranas. Y muchas niñas con trenzas, se siguen llevando sustos de vez en cuando al sacar el agua del pozo por la mañana.

 

                                                                                frgredeye[1]

6/25/2008

DIARIO DE UN NAUFRAGO

 

                                         Diario de un náufrago 

LLega un día en la vida de una persona, en la que tienes que hacer un alto, respirar profundamente soltando el aire después suavemente, sentarte y mirar. Mirar de donde vienes, analizar donde estas y reflexionar si ese era tu sueño.
Ese momento nunca sabes cuando va a llegar, si en la pletórica juventud, en el lecho de muerte, o simplemente después de ver que te has equivocado muchas veces de camino y no encuentras la salida del laberinto donde te metiste.

Incluso hay casos que prefieren no sentarse y acomodarse ahí, viendo como la vida pasa ante sus ojos y cómodamente se afianzan en ese sitio conformista.
Si cerramos los ojos y afinamos un poco nuestra imaginación, la vida puede compararse con un barco, con un puerto de salida y uno o varios de destino, o simplemente, un naufragio, del cual puedes sobrevivir o morir.
Hoy puede que tras unas cuantas semanas de mucha tensión y ajetreo a nivel personal y profesional, me doy cuenta de que soy un náufrago a la deriva, esperando un nuevo barco que me lleve a buen fin, y me quedo mirando el horizonte intentando divisar el humo de algún barco que pase cerca de mi, incluso alguna vez intento nadar hacia él y transcurridas unas millas, me doy cuenta que el mar es más poderoso que la fuerza humana, ya que hoy ese mar esta mas denso por la acción del hombre.
Tras ese esfuerzo solo queda pasear por la playa, mirando cabizbajo las caricias del agua sobre la arena, y de tanto en tanto mirar de reojo ese horizonte que algún día esperas cruzar. Algún día encuentras mensajes en botellas de náufragos esperando ser rescatados  y de alguno al cual le brindo la fortuna y devuelve un mensaje de agradecimiento al mar. Siempre hay una esperanza, pero el mar esta muy espeso.
Te sientas en la arena rendido, con los mensajes en las manos, húmedos por el agua y el llanto de unas lágrimas secas, sintiendo como cae el día y miras al horizonte y ves pasar un velero, ese velero que todo el mundo idealiza y pocos aspiran. Caes de espaldas sobre la arena y piensas, afortunado materialista ese que comparte esas velas, y reflexionas, y reflexionas, venderías la pureza de los sentimientos por un velero materialista y cuyo destino son muchos puertos?.
Despiertas por la mañana y dices, tengo que sobrevivir, construiré una balsa que me lleve a buen puerto y deje de ser un náufrago. Te diriges al bosque ilusionado, en la mente giran o cambian mil bocetos de mil balsas y mil veleros, con velas de trozos de trapo y piensas, ya que tengo que dejar de ser náufrago que sea un velero, aunque sea de trozos de trapo pero están cosidos con la fuerza de los sentimientos.

Te vas adentrando en el bosque y esa ilusión va difuminándose, los árboles están secos y los trozos de trapo del naufragio se los llevo el viento. Y piensas, como aquí una tormenta dejo tal desolación. El hombre a dejado su rastro aquí, con su maldad materialista.
Y caes agotado en la arena, mirando como el hombre sigue dejando su rastro y tu no puedes hacer nada por evitarlo. Y miras al horizonte y ves pasar ese velero el que soñaste de pequeño, el que te gustaría hacer navegar sus velas con tu sentimiento, pero caes en la atención, de que navega solo sin velas y piensas, yo te haría navegar velerito de mi corazón. Pero esta lejos y por mucho que grites el velero no te va oír y si te escucha sus orejas se harán las sordas, por que sus velas están dañadas por vientos que soplaron con maldad.
Solo queda esperar y ver si sigues siendo náufrago, o que el velero dorado despliega sus velas para ser sopladas son soplidos de trapo al azar.

 

                                                                          

                                                

                                           

6/13/2008

DOLOR Y DESEO

                                                                                                          

 

    DOLOR Y  DESEO...

       Me  atraes, me hablas, me mientes
      Te deseo, lo sabes, verdad?
   
Lanza tus redes en busca de almas
        La mía ya es tuya   
     sacia tu voracidad
    Arranca de mí esta amarga nostalgia
    no tengas piedad de la figura que ves
   No quiero ser Luz, anhelo ser Sombra!
     Tiende tu mano, quiero probar tu embriaguez
     Qué tiene tu calma que atrae a las bestias?
       Tu esencia, tu secreto
        Cuál es tu poder?
  Estiras, trastornas, retuerces mi mente
  Tu
 aliento me llena, invades mi ser
  Soldado forjado en ordas sanguinarias
     Alumno del miedo
      
La rabia, el horror
  Noche maldita, qué bella es tu estampa
  Sombra infinita, muéstrame tu dolor
 Mercader de vidas marchitas y robadas
   Destroza mis sueños con tu acero desgarrador
  Blande sobre mí tu hoja de escarcha pulida
      Clávala aquí dentro
       haz que pruebe este interior
       Exprime mi sangre palpitante y caliente
         No pierdas ni una gota
        Deléitate con su sabor
    Y lánzame al abismo del vacío y de las llamas
   marcando mi existencia con el llanto y el dolor.

                

                                           

 

       

4/13/2008

El Brujo Ohleom y el poder del Amor.

 
 
                                      El brujo Ohleom y el poder del Amor
 
        
Había una vez un granjero viudo que vivía en un pueblecito de Transilvania. Desde la muerte de su esposa había   
dejado de trabajar y se había arruinado totalmente, con el único consuelo del amor de su bella y hermosa hija.
 Un día, contemplando la miseria en la que vivía su hija, se sobrepuso el amor por ésta a la tristeza de la 
pérdida de su mujer y decidió ir al pueblo en busca de trabajo. Casualmente se lo encontró lleno de 
carreteras, gente bulliciosa, alterada y emocionada, animales extravagantes y bufones disfrazados.
Preguntó a uno de los aldeanos, quien le informó de que un circo había venido a hacer sus representaciones.
 
 El granjero paseó curioseando por los alrededores de las caravanas de los circenses, hasta que un hombre
bien vestido se presentó frente a él y le hizo un gesto para que lo siguiera. El curioso granjero obedeció y 
caminó tras el hombre misterioso entrando en una de las tiendas del circo. El hombre, todo vestido de 
negro, tenía el pelo y los ojos aún más negros, haciendo que prácticamente desapareciera entre las
sombras. Por fin llegaron a un pequeño rincón, donde el extraño habló y sacó una bola de cristal del
tamaño de una calabaza de entre su capa. 
"Soy el príncipe Ohleom .... " la bola empezó a brillar y el granjero puedo ver en ella a sí mismo, a su esposa morir, a su hermosa hija viviendo en la más absoluta pobreza... Tras unos segundos volvió la más profunda oscuridad.
"... Te daré oro suficiente para convertirte en el hombre más rico de la comarca, pero a cambio sólo te pido que me des a tu única hija en matrimonio"...
 
El granjero, cegado por el brillo del oro que tenía el príncipe en la mano, accedió.
Al volver a casa y darle l notícia a su hija, ésta rompió a llorar desconsolada. Pasaron los dias y no dejaba de       
llorar. Su hermosa hija empezó a marchitarse, su piel rosada se volvió pálida, su rubio pelo se tornó gris,    
sus labios rojos, pasaron a ser violetas y su radiante mirada, un cristal roto y vacío. La muchacha le explicó
a su padre que su verdadero amor era un joven del pueblo llamado Florian. Durante esa revelación, apareció
el príncipe reclamando su pago. El granjero no pudo evitar que se llevara a su única hija.
Pero por suerte, la casa del granjero estaba situada en el bosque muy cerca de un río, donde se decía
que habitaban las hadas. El padre suplicó de rodillas ayuda a los seres que habitaban en el río. 
Las hadas que habían sido siempre una leyenda para él, aparecieron enre las flores para escucharle.
El granjero les contó su desgraciada historia y suplicó que hicieran algo para rescatar a su hija y a 
cambio les entregaría todas sus riquezas recién adquiridas. Las hadas que sabían que el príncipe no era tal, 
sino un malvado brujo, accedieron conmovidas y fueron a avisar al joven Florian para que las acompañara en
el rescate. 
El enamorado persiguió al terrible brujo Ohleom hasta los mismísimos confines de la tierra y ayudado por las
hadas, rescató a la  muchacha, quien al verse libre por fin y entre los brazos de su amado, floreció de nuevo
como una linda flor bañada por el sol.
Florian y su amada vivieron felices junto al bosque, bajo la bendición y protección de las hadas y el amor del padre, que aprendió de su error, que nada, ni todo el oro del mundo, puede sustituir al verdadero amor.   
 
 
 
                                    dibujos-hadas-peq[1]
 
 
 
          

Los Cuatro Acuerdos

 
 
            
    -Se impecable con tus palabras.
 
     -No te tomes nada personalmente.
 
     - No hagas suposiciones.
 
     Haz lo máximo que puedas.
 
 
                        Los Cuatro Acuerdos. (Miguel Ruiz)
1/21/2008

El gnomo idiota

 
                                               El gnomo idiota 
 
 
En un pueblo, un grupo de personas se divertía con el idiota de la aldea, un pobre infeliz -muy parecido a un gnomo- de poca inteligencia, que vivía de pequeñas changas y limosnas. Diariamente, llamaban al idiota al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una grande de cuatrocientos reales y otra menor, de dos mil reales.
El siempre escogía la mayor y menos valiosa, lo que era motivo de mofa para todos.
 
Cierto día, alguien que observaba al grupo lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos.
Lo sé-respondió- no soy tan bobo. Vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguecito se acaba y dejaré de ganar mi moneda.
Esta historia, podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece idiota, no siempre lo es.
La segunda: ¿Quienes son los verdaderos idiotas de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar agotando tu fuente de ingresos.
 
Pero la conclusión más interesante es: podemos sentirnos bien con nosotros mismos, aunque los otros no tengan una buena opinión nuestra. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás, sino lo que realmente somos.
 
El mayor placer de un hombre inteligente es aparentar ser gnomo-idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente.
 
 
                                            3[1]
1/5/2008

La palabra de cristal

 
                                                                         La palabra de cristal 
 
 
 
Cuando el libro se estrelló contra el fondo del acantilado, el  muchacho respiró con alivio. Abajo, las hojas desencuadernadas se confundían con la espuma del mar. Aún aletearon inestables y vacilantes antes de ser engullidas por las aguas. Sergio alcanzó a ver como las olas barrían de los peñascos las últimas páginas del viejo diario. Y en ese momento pronunció la palabra innombrable. Había cumplido su promesa y ahora esperaba la magia. Jamás había asistido a un silencio tan rotundo. Un instante después, en un momento sin principio ni final,se rompieron todos los cristales del mundo con un estruendo que no lo es de éste.
Un mes antes, Sergio efectuó un inaudito descubrimiento en la centenaria casa de la caleta, espléndido caserón a los cuatro vientos en un rincón de la Cornisa Cantábrica, hallazgo que no compartió con nadie. Entre otras cosas porque lo encontrado no poseía la apariencia de lo extraordinario, aunque resultaría serlo. Por casualidad, como suceden las cosas importantes en la vida, halló en el fondo de un falso zócalo de su habitación el diario personal del antiguo inquilino de la casa a la que acababa de mudarse el joven Sergio y sus padres.
El diario había pertenecido a un tal Sebastián según pudo averiguar un niño que se confesaba "introvertido" y de "sueño ligero". Aquel hallazgo y la primera lectura rápida de algunas de sus páginas, despertó una insaciable curiosidad por saber más de la persona que había ocupado aquella habitación antes que él. Desde ese día, Sergio adquirió la costumbre de leer en secreto el viejo diario con el afán de descubrir, en sus páginas, detalles de la vida de Sebastián en aquella casa. Pasada la hora de apagar la luz, proseguía con la lectura a la luz de una pequeña linterna bajo las sábanas.
El propietario del diario ¿cómo lo habría olvidado?, poseía una gran imaginación, según comprobó en sus confesiones escritas. Un día leyó lo siguiente:-Esta ha sido una de las peores noches. He contado más de un centenar de accidentes-. Seguía una larga lista de lamentaciones por lo que parecía describir como "La injusta muerte de cientos de hadas aplastadas contra los cristales de las ventanas!!". Al siguiente -En algún lugar debe de haber un remedio para ésta tragédia sin final. Y al otro: Por fin, he recibido una respuesta. Hay un remedio.
 
En sus páginas eran frecuentes las menciones a seres de tenue apariencia. Apariciones espontáneas de hadas. Incluso más adelante, explicaba un extraño método de su invención, consistente en frotarse los ojos y enfocar la mirada, para poder ver los minúsculos seres alados que habitan la oscuridad de la noche. Sergio, ensayó aquella propuesta, sin obtener fruto. Así que empezó a pensar que aquel diario era más resultado de los sueños y fantasías del autor, que de la verdad.
Una noche sin embargo y sin que hubiese hecho nada meritorio, pudo apreciar un leve resplandor revoloteando cerca de su almohada y sentir apenas una carícia en la nuca. Por la mañana, al despertar, descubrió entre las sábanas un solitario pétalo de tulipán azul. Aquel suceso le extrañó, porque no había visto en los alrededores un solo tulipán y no se explicaba cómo había llegado allí. Avazando en la lectura del diario de Sebastián, en donde no figuraba ninguna fecha, encontró referencias a pétalos de flores igualmente extrañas en esa parte de la costa cántabra e incluso imposibles en la Península. ¿Qué significaba aquel misterio?
Este suceso señaló un antes y un después en el grado de credibilidad que le merecía el testimonio del viejo diario de Sebastián. Ahora, le parecía que sus palabras si podían encerrar alguna verdad. Tal vez su propietario, al escribrlo, no se dejara llevar por impresiones y sí por lo exacto.
 
Cuando admitió la posibilidad de la mágia, en ese mismo instante la magia tomó posesión de su vida. Lo supo porque ocurrieron cosas inexplicables. En esos días, empezó a dejar abiertas las ventanas de su estancia. Y a revisar por la mañana el alféizar en busca de rastros y señales de accidentes provocados por la engañosa transparencia de los cristales. Una trampa mortal -así lo calificaba Sebastián- para las hadas miopes.
Un auténtico peligro que los humanos ignoraban por completo. Y sólo cuando admitió la posibilidad de su existencia, sólo entonces pudo distinguir la tenue luz de las alas de incontables hadas revoloteando en su dormitorio. Días después, pudo escucharlas; y al poco, incluso podía hablar con ellas.
Fueron las propias hadas quienes le contaron que Sebastián era un humano de gran corazón que creía firmemente en la magia; pero, y sin embargo, alguien con una pequeña dificultad cuando se ponía nervioso: tartamudeaba. Su alteración del habla lo llevaba a eternizar la más breve palabra y a romper así la cadencia que todo encantario ha de respetar.
Aquello lo descalificaba para lo que las hadas le necesitaban: pronunciar la palabra innombrable: no porque no pueda ser dicha, sino porque nunca más debe ser escrita. Ahora las cosas habían cambiado, las hadas tenían de nuevo en quién confiar: Sergio -¿podían?- y contaban con la oportunidad para detener la masiva desaparición de hadas en el planeta;
Esos días Sergio se volvió reservado. Ocupaba el día con su lectura; la noche, con sus hadas de almohada. Se sentía bendecido por una misión transcendente. Aquellos seres frágiles y leves, le necesitaban.
¿Querrías hacerlo? Por nosotras las hadas, por vosotros los humanos. Para que el mundo no se quede desasistido de la magia, de la protección desde lo invisible y de las casualidades visibles...Por supuesto, podían contar con él. Valía la pena intentarlo, se daba perfecta cuenta de lo que estaba en juego.
No tartamudearía ¿verdad? No, claro que no, nada de eso, con determinación. Resultaría sencillo, ya lo vería, con decirlo una vez bastaría. Una. No será ningún problema para mí. ¿ Y cual es la palabra? Primero comprométete a no divulgar el mágico secreto. Así lo hizo, prometido.
 
Estando de acuerdo en todo, establecieron la clase de contrato que establecen lo corazones puros; y por esa causa, sus labios alumbraron una promesa que no puede incumplirse. Y entoncs, por fin, las hadas escribieron la palabra innombrable en el cristal de la ventana de su habitación. ¿Puedo apuntarla en el viejo diario? Podía siempre que lo guardara en un lugar donde ningún otro humano pudiera encontrarla. ¿Qué lugar sería lo suficientemente grande para que cualquier cosa que se busque en él no se encuentre nunca? Lo pensó durante una tarde y a la caída del sol concluyó que ese lugar existía y que estaba frente a él: el mar.
 
Un día en nada diferente a los demás, Sergio se levantó con la determinación de salvar el mundo de la ausencia de magia. Cogió el viejo diario de Sebastián y se encaminó, muy decidido hacia los acantilados más solitarios de la costa. Una vez allí, ensayó mentalmente la palabra que no puede ser transcrita, aclaró su garganta para sacar una voz recia y pronunciar con entereza la palabra que aquí no se dirá. Y a los cuatro vientos, desafiando a los incrédulos y a todos aquellos que emplean trampas sin saberlo, hizo que ocurriera.
 
Cumplió su promesa.
Pronunció la palabra innombrable.
Olas y sin embargo, silencio.
 
 
Y entonces, una pausa en el tiempo se apoderó de la humanidad como preámbulo del inminente y mayor estropicio jamás ocurrido. En donde en ese momento era de día, hombres y  mujeres se taparon los oídos con desesperación; en donde era de noche, el sobresalto puso sus corazones al borde del colapso. Y en ninguna parte del mundo el sueño pudo conciliarse sino varios dias más tarde. Por fortuna para todos, una vez restaurado el silencio,  no sólo recuperaron el sueño mujeres, hombres y niños; sino que durmieron más profundamente.
Y lo más extraño de todo y que aún nadie se explica, es que las sabanas amanecían _y siguen haciéndolo- cubiertas de pétalos de flores desconocidas o, si no, fuera de temporada. Este acontecimiento, sin explicación, es aprovechado para macerar perfumes florales en auxilio para las casas con niños insomnes.
El mundo se había quedado sin cristales. Y sin la posibilidad de volverlos a tener. Pues por más que se encargaban  nuevos cristales, gruesos y resistentes, al poco de enfriar se desintegraban en pedazos. Ningún cristal llegaba entero a una ventana. De ese modo, las ventanas dejaron de suponer una amenaza para las hadas de la noche. En el mundo, volvía a convivir sin sobresaltos lo visible y lo invisible.
Y con el tiempo, la humanidad dejó de echar de menos los cristales en las ventanas y finalmente, por el desinterés, a olvidarlos. Unicamente Sergio conocía la palabra que había activado la magia y tambien la que podía detenerla. Y como quería olvidarla y evitar que cayera en manos inadecuadas, arrojó al mar el viejo diario de Sebastián: el único lugar donde se encontraba escrita.
Para quienes sientan la tentación de encontrar la palabra innombrable que escribieron las hadas en el cristal de la habitación de Sergio, hay que recordarles que aquel cristal se astilló como todos los del mundo. Y a los que pretendan explorar el fondo del acantilado para encontrar los restos del viejo diario, decirles que el mar no devuelve el botín de un naufragio.
   
                                                                                                                                                                                                                                          
                                                                 Hada 1            
 
 
 
 
12/18/2007

La estrella escondida

 
 
                                       La estrella escondida
                                                      
 
En el lugar de mi estrella, esa noche había una oscura y gélida nube gris. Ya hacía muchas noches que, por más que buscara en la bóveda celeste, no conseguía encontrarla. Un sentimiento de congoja me retuvo y empecé a pensar que quizás me hubiera adentrado en una noche perpetua.
Pero, qué podía hacer, tan solo era un pequeño elfo, un habitante del Bosque de Ariën y no tenía el don de cambiar el estado atmosférico.
Una lechuza, posada en la rama de una hermosa encina, parecía entrever el desánimo en mi semblante y no dejó de apartar su mirada de mi. Cuando ya me puse a la altura del árbol, carraspeó gravemente y sorprendido, me quedé parado esperando a que pudiera entonar su voz. Lo hizo, ululó suavemente y una extraña sensación de tranquilidad me hizo alzar mi labio superior en forma de sonrisa y recordé que hacía mucho tiempo que no modificaba  mi rictus.
En ese momento me dije a mí mismo:¿Realmente logro algo perdiendo la sonrisa? ¿Cómo voy a encontrar mi estrella si antes no recupero la verdadera alegría de volver a verla?
-Así es- respondió la lechuza-. Andas preocupado porque hace dias que no consigues ver tu estrella y en ese tiempo no has reparado en que ha sido tu estado el que ha ido borrando su presencia de ti.
-Todos tenemos una luz interior, una chispa que guía nuestro corazón y nuestros pasos, pero cuando somos desleales a nosotros mismos, caemos en la tristeza o vendemos nuestro espíritu en pos de la ambición, esa chispa desaparece. Has tenido la suerte de notarlo en esa señal celeste, pero deberías haberte dado cuenta de que ya habías perdido tu propia referencia interna.
-Es cierto, no sé por qué he ido cayendo en una tristeza malsana en la que no había reparado. A veces resulta tan fácil ser autocomplaciente.. pero ¿qué puedo hacer ahora?
-¿Por qué me lo preguntas? ¿Acaso no lo sabes?
-Supongo que sí, sólo tengo que alegrar mi espíritu, atraer la felicidad y así volverá mi estrella.
-Así es- volvió a afirmar la lechuza- pero apresúrate, cada segundo que pasa es un regalo que debemos agradecer con toda nuestra fuerza.
"Algunas estrellas brillan, otras son tapadas a la fuerza, pero tú que puedes, ves más allá, no dejes de mantenerla encendida en tu pecho".
 
                                                                  Buho%20Real%201[1]
11/19/2007

La Victoria del Amor

 
Por fin, todos juntos otra vez, en un reino diferente, al principio en una isla en la tierra, ahora en las nubes del cielo. El TIEMPO, curó las heridas del AMOR y a su vez ayudó al resto a entender el DESTINO. Todos los sentimientos mezclados de nuevo, pasando la eternidad en compañía.
 
Entonces un día, sin saber ni como, ni por qué, cuando el aburrimiento había pasado ya por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso un juego: -Jugamos al escondite?
La INTRIGA, levantó la ceja muy intrigada y la CURIOSIDAD sin poder contenerse preguntó : -Al escondite? como se juega a eso?
Es un juego -explicó la LOCURA- en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras vosotros os escondeis y cuando haya terminado de contar, al primero de vosotros al que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA.
La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA e incluso a la APATIA a la que nunca le interesaba nada.
 
Pero no todos quisieron participar, la VERDAD prefirió no esconderse ¿para qué? si al final siempre la encontraban, la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo le molestaba que la idea no se le hubiera ocurrido a ella...) y la COBARDIA prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres... comenzó a contar la LOCURA. La primera en esconderse fue la PEREZA que como siempre  se dejó caer tras la primera piedra del camino.
La FE se subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo consiguió subir a la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía perfecto para alguno de sus amigos... que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA, que si la rendija de un árbol, perfecto para la TIMIDEZ, que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD... así que terminó por esconderse tras un rayito de sol.
En un descuido, la LOCURA, encontró a la ENVIDIA y claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO.
Al EGOISMO, no tuvo ni que buscarlo, él solo salió de su escondite, había resultado ser un nido de avispas.
 
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró detrás del arcoiris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano...) y hasta el OLVIDO al que ya se le había olvidado que estaban jugando, pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó.
Las espinas habían herido al AMOR en los ojos, la LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, imploró y pidió perdón, hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra...
 
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA...
 
11/18/2007

La venganza de la Locura...

-Una vez en tierra, sanos y salvos, todos los sentimientos y cualidades de los hombres decidieron crear una gran família, pero había muchas diferencias entre todos. No se entendían entre ellos  y poco a poco se fueron separando, demasiado buenos los buenos y demasiado malos el resto.
Vivir entre los hombres, era difícil y los malos sentimientos no encontraban el lugar adecuado.
La LOCURA, pensó que sería un buen momento para buscar otro lugar y seguida por sus compañeros más fieles se separaron y buscaron un gran rincón en el cielo.
 
Desde su oscuro paraíso, los malos sentimientos observaban con detenimiento como en la tierra, el resto de sus compañeros estaban radiantes.
La FELICIDAD siempre contenta, jugando con la ILUSION y la ALEGRIA.
Dispuestos siempre a descubrir su corazón se encontraban la BONDAD y la SINCERIDAD.
La VERDAD, siempre haciendo cosas, sin miedo a nada.
El ENTUSIASMO y la EUFORIA simpre danzando y bailando y el AMOR.... El AMOR disfrutando de cada rincón de la tierra, de cada soplo de romanticísmo, de cada pequeña cosa susceptible de no ser importante.
 
Desde el cielo, la ENVIDIA se encargó de convencer a la LOCURA de que no podían existir dos mundos tan diferentes y un día, decidió cambiar el curso de  la historia.
Solo debería existir un lugar donde todos los sentimientos estuvieran juntos, donde convivieran unidos todos ellos.
Así que reunió a todos sus amigos y les propuso bajar a la tierra a buscar a los buenos sentimientos y llevárselos consigo a su reino.
Poco a poco los malos sentimientos consiguieron materializar el mandato de la LOCURA.
La tierra se fue quedando sin ENTUSIASMO, sin ILUSION, sin ALEGRIA, ni FELICIDAD...sin nada a excepción de una cosa, del AMOR.
Tenía demasiada fuerza, era demasiado importante y vigoroso.
Hasta tal punto era su fortaleza, que se sentía sin estar, que su presencia parecía perpetua entre los hombres. Espoleada por la INQUIETUD, la LOCURA decidió poner precio a la cabeza de ese rival tan poderoso y propuso a sus secuaces, el eterno paraíso a quien le trajera el alma del AMOR en bandeja de plata.
Todos  y cada uno de ellos prometieron a su amo que en el menor tiempo posible volverían con sus despojos tal y como ella quería.
La SOBERBIA aseguró que lo traería en una semana. El ORGULLO y la ENVIDIA coincidieron en unos meses, la MENTIRA y el EGOISMO aseguraron que pasarían años, la DUDA y la PEREZA no dijeron nada, solo pensaron. El TIEMPO al lado del AMOR, siguió su camino y nadie fue capaz de entregar a la LOCURA su más preciado deseo.
Todos coincidieron en lo mismo, el AMOR es muy poderoso, dijeron.
La LOCURA llena de rabia no podía creer que nadie pudiera vencer al AMOR. Hasta que un día, desde un rincón de aquel cielo, un pequeño sentimiento aparentemente sin importancia, lleno de harapos y viejito dijo:
-Si me dais una oportunidad os traeré al AMOR moribundo.
Todos se echaron a reír y se mofaron de él; -Tú?? con esas pintas??- Le espetó la SOBERBIA.
-Dejadme intentar lo que vosotros no habeis conseguido -dijo.
Todos callaron, dando la oportunidad a la DUDA.
 
Pasó  mucho tiempo... y un día oscuro y triste, vieron aparecer a lo lejos a aquel pequeño sentimiento con una bandeja de plata entre sus manos.
Nadie se lo podía creer, el AMOR yacía casi muerto sobre las manos de aquel misterioso sentimiento. Lo dejó con cuidado en el suelo, miró fijamente a su amo y dijo: -Aquí lo tenéis, tal y como os prometí.... era cuestión de constancia.
Se dio media vuelta y se fue caminando cabizbajo a su pequeño rincón.
Todos los malos sentimientos se miraron entre sí y la LOCURA alzó la voz y le dijo:
-Por cierto, cual es tu nombre?
Y girando la cabeza hacia atrás, mirndo desde lo más profundo de us sombra, con su pícara sonrisa respondió:
 
 
SOY DISCRETO Y PASO DESAPERCIBIDO, PERO MI MEJOR ARMA ES LA QUE ME DA MI NOMBRE....  SOY LA RUTINA.
11/15/2007

La Isla de los Sentimientos

  Cuentan que érase una vez, hace mucho tiempo, que existió una isla donde habitaban todos los sentimientos que atañen a las personas. La única isla que existió nunca.

Un día se les fue avisando a los moradores de esa isla, que se iba a hundir. Todos los sentimientos se apresuraron a salir en sus barcos y se prepararon para partir, pero el AMOR se quedó, quería quedarse mas tiempo, un rato más en la isla que tanto había querido y amado antes de que se hundiese. Sin darse cuenta, el agua le fue envolviendo, y por fin, cuando estaba apunto de ahogarse, el AMOR comenzó a pedir ayuda.

En eso que venía la RIQUEZA Y EL amor LE DIJO: -RIQUEZA, llévame contigo!! y ésta le contestó: -No puedo, hay mucho oro y plata en mi nave, no tengo espacio para ti!!

Le pidió ayuda a la VANIDAD, que también pasaba con su barca, le dijo: -VANIDAD por favor ayúdame!!! Esta le dijo: -No te puedo ayudar AMOR, estás mojado y vas a estropear, mojar y manchar mi perfecta barca!

Entonces el AMOR, le pidió ayuda a la TRISTEZA: -Me dejas ir contigo? Y le dijo: -Ay cariño.. estoy tan triste por separarme de la isla que prefiero ir sola- respondió.

Tambien pasó la ALEGRIA, pero estaba tan contenta y risueña que ni siquiera oyó al AMOR gritar pidiendo ayuda.

Desesperado, el AMOR comenzó a llorar cuando una voz le llamó: -Ven AMOR, yo te llevo, ven conmigo!

Era un viejecito, pero el AMOR estaba tan feliz que le olvidó preguntarle su nombre y al llegar a tierra firme, se despidió de él y se fue a caminar. Allí se encontró con la SABIDURIA y le preguntó el nombre del viejecito.

La SABIDURIA respondió de manera tranquila: -No sabes quien es?

El AMOR extrañado y sorprendido negó con la cabeza.

Es el TIEMPO, dijo la SABIDURIA.

¿El TIEMPO? ¿Y porqué solo el TIEMPO me ha querido ayudar?- preguntó el AMOR.

PORQUE SOLO EL TIEMPO ES CAPAZ DE AYUDAR A UN GRAN AMOR.

 

 

palabras...

Si fueramos capaces de vivir realmente disfrutando de cada segundo, sin necesidad de catalogarlo, de definírlo o de enmarcarlo, posiblemente, seríamos mucho más felices...

 
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